lunes, 1 de agosto de 2011

PREPARATIVOS


Un frío día de primavera Giovani propuso embarcarse hacia tierras chinas. Tres personajes más recogieron el testigo, Paco, Nando y Rubens, este último con más empecinamiento. Meses más tarde cuando el precursor de la idea había desistido y los otros tres viajeros estaban a punto de iniciar las gestiones, tres nuevos elementos, que inicialmente habían optado por viajar a la fría Rusia, decidieron unirse a la locura china, Gonzo, Babi y Rafo. Finalmente, una semana antes de partir, Jose, decidió unirse a la aventura.

El primer paso fue adquirir los billetes de avión. Por poco más de mil eurillos por barba y a través del mágico internet compramos seis billetes. La ida desde Barcelona hasta Beijing vía Bruselas y la vuelta desde Shanghai a Valencia vía Estambul.

A continuación, surgió el tema más complicado: obtener el visado para China. Tras múltiples intentos de contactar con la Embajada de China en Madrid, al final optamos por contratar un servicio de mensajería de SEUR que se encargaba de gestionar el visado en Madrid y que dio resultados positivos en un plazo de 8 días aproximadamente. Por su parte, Jose, dada la premura de tiempo con que contaba, gestionó personalmente en Madrid en dos días su visado por el trámite de urgencia y adquirió billetes de avión desde Barcelona a Beijing vía Londres y desde Shanghai a Madrid vía Londres.

La siguiente etapa consistió en perfilar el itinerario, reservar los hoteles y tener controlado el tema de los transportes dentro de China, teniendo en cuenta que en este viaje los imprevistos suelen surgir cuando menos te lo esperas y hay que ser muy flexible. Finalmente, nos decidimos por la ruta siguiente: BEIJING (5 días), LUOYANG (1 día), XIAN (2 días), NANJING (1 día), HANGZHOU (1 día), SHANGHAI (5 días, excursión a SUZHOU incluida en principio).

Respecto a los hoteles, optamos por la web booking.com en vez de hostelworld.com como en otros viajes anteriores. Booking ofrece hoteles en principio de buena calidad a precios asequibles para un europeo. De hecho, los precios variarán entre un cinco estrellas por 20 euros y un tres estrellas por 8 euros por persona.

Finalmente, llegó la hora de hacerse la maleta, bueno en este caso mochila. En mi caso (Gonzo) llevo dos camisetas, un pantalón largo, uno corto, un chubasquero (que es temporada de lluvias en China), cinco pares de calcetines, cuatro calzoncillos, bolsa de aseo, medicinas para curar a un rinoceronte, seis botes de batidos de chocolate (que me han dicho que en China no hay), cuatro barritas energéticas (siempre está gusa en el momento más inesperado), cien sobres de azúcar (habéis leido bien, son cien, que en China no hay azúcar), guías varias y por supuesto mi inseparable portátil.


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